El pozo de Tooru

"Which is why I'm writing this book. To think. To understand. It just happens to be the way I'm made. I have to write things down to feel I fully comprehend them."

Categoría: Actualidad

A ver si la culpa voy a ser yo…

No hace ni un mes que llegué a Praga y hace tres días sale el presidente del Gobierno diciendo en una entrevista en el Wall Street Journal que ya hemos salido de la recesión aunque no de la crisis. Para más inri, escuchando la radio por internet vuelvo a oír opiniones algo templadas pero con un mensaje positivo en el fondo; según dicen, lo peor ha pasado y solo queda ir a mejor. Después de tantas patochadas que hemos venido oyendo desde hace cinco años, uno ya recibe estas noticias como si oyera llover, la verdad, pero ojalá sea cierto…

Hace cinco años, cuando empezábamos a oír que se nos venía una crisis encima, muchos de mis amigos comenzamos a sentir una profunda frustración. Incluso antes de que llegara la dichosa crisis, parecía que el mundo laboral no nos deparaba un escenario tan maravilloso como nos habíamos imaginado; después llegaría lo realmente duro. A partir de entonces comenzó a ser habitual tener a unos amigos en el paro y a otros haciendo las maletas y buscando mejor suerte fuera de España (quizá fuera debido al espíritu aventurero, como dijera alguna político infame en su momento). Durante ese primer año, como decía, yo experimenté una gran frustración; tenía la sensación de que era injusto que después de haber trabajado tan duro no encontrase recompensa. Poco a poco mis ideas fueron cambiando y me adapté a la situación, seguí trabajando duro pero sin ya tener expectativas claras de futuro; éste planteaba tantas incertidumbres que era absurdo tenerlas.

Pues bien, hoy un antiguo compañero del Colegio Mayor ha compartido un enlace en facebook y lo que he encontrado en él creo que resume muy bien lo que hemos experimentado tantas personas en estos últimos años. Pinchad aquí, decid hola a Lucy y no dejéis de leer los consejos con los que concluye el artículo.

GYPSY expectation

 

Anuncios

Dylan siempre será atemporal

Hoy regresaba de la universidad escuchando música en el metro y he vuelto a Bob Dylan. Más concretamente, he vuelto a The times they are a changin’ y he recordado que hace dos años, cuando comenzaba el movimiento 15M, también me vino a la cabeza esta canción.

Recuerdo que entonces pensaba que algo grande estaba pasando, que eso podía ser el comienzo de un cambio enorme en el país. Pensaba que, efectivamente, “era mejor ponerse a nadar como loco o nos podíamos hundir como una piedra”. Por lo menos dos o tres días cada semana me acercaba a Sol sobre las 21:00 o 22:00 para hacer bulto y participar en lo que sentía que era algo histórico, al menos ese era el ambiente que se respiraba allí. Estaba muy equivocado.

Más de dos años después la cosa no ha cambiado ni un ápice, desde luego no para mejor. Siguen gobernando los mismos después de haber incumplido todas sus promesas electorales en un tiempo récord y de que se haya descubierto lo que todos imaginábamos: que están podridos de corrupción. Durante este tiempo no hemos dejado de presenciar cómo nos han recortado derechos, las diferencias entre clases se han acentuado más que nunca, los ministros se han reído de los españoles (me vienen a la cabeza numerosas intervenciones del Sr. Wert, por ejemplo), el caso Bárcenas ha salpicado de porquería a todos y cada uno de los miembros del Gobierno y, de manera absolutamente ininteligible, nada ha cambiado. Sí, digo que no se entiende porque efectivamente, nadie desde fuera podría entender que un Gobierno siga en el poder después de todo lo que ha ocurrido. Pero sí, somos la “democracia” bananera de Europa, es lo que nos ha tocado.

Volviendo a la canción de Dylan, recuerdo que hace unos meses vi Watchmen, la adaptación del cómic de Alan Moore, que abre con la mejor secuencia que he visto nunca en unos títulos de crédito. Esta secuencia va acompañada por la canción de Dylan y no tiene desperdicio.

Come gather ’round people
Wherever you roam
And admit that the waters
Around you have grown
And accept it that soon
You’ll be drenched to the bone
If your time to you is worth savin’
Then you better start swimmin’ or you’ll sink like a stone
For the times they are a-changin’

Come writers and critics
Who prophesize with your pen
And keep your eyes wide
The chance won’t come again
And don’t speak too soon
For the wheel’s still in spin
And there’s no tellin’ who that it’s namin’
For the loser now will be later to win
For the times they are a-changin’

Come senators, congressmen
Please heed the call
Don’t stand in the doorway
Don’t block up the hall
For he that gets hurt
Will be he who has stalled
There’s a battle outside and it is ragin’
It’ll soon shake your windows and rattle your walls
For the times they are a-changin’

Come mothers and fathers
Throughout the land
And don’t criticize
What you can’t understand
Your sons and your daughters
Are beyond your command
Your old road is rapidly agin’
Please get out of the new one if you can’t lend your hand
For the times they are a-changin’

The line it is drawn
The curse it is cast
The slow one now
Will later be fast
As the present now
Will later be past
The order is rapidly fadin’
And the first one now will later be last
For the times they are a-changin’

Anatomía de un instante

Llevo mucho tiempo sin pasar por aquí, de hecho, he estado a punto de echar el cierre. He tenido unos meses de muchísimo lío, en parte porque la tesis está llegando a su fin y eso significa que el ritmo se acelera inexorablemente, y en parte también por cuestiones que uno debe atender para el año que viene. Veremos lo que aguanta este pozo de Tooru…

En fin, al final va a ser que uno se acaba pareciendo a sus padres más de lo que podía imaginar, y si en algunos aspectos de mi personalidad ya me lo van diciendo, ahora me está dando por interesarme mucho por la historia del país. A mi padre le interesa mucho la Guerra Civil, es quizá su gran pasión; a mí me llama más la atención la Transición, quiero saber por qué estamos donde estamos y qué motivos hubo para hacer las cosas de una manera que ahora a mí se me antoja chapucera. Me explico:

Ahora estoy terminando de leer Anatomía de un instante, un fantástico libro de Javier Cercas, del que tenía magníficas referencias y que no me está decepcionando en absoluto. Es un ensayo (aunque el autor lo define como una novela) en el que Cercas explica los antecedentes del 23F, su desarrollo y sus consecuencias. Por otro lado, y no me estoy yendo por las ramas, la terrible crisis que parece no tener fin ha acentuado en mí, y creo que en todos, un hambre de conocimiento por saber cómo funciona todo este sistema en el que nos hemos criado los de mi generación y que damos por bueno, solo por el hecho de que siempre ha sido así y porque siempre hemos oído que la Transición y la Constitución son dos cosas maravillosas que le ocurrieron a este país. Bien, cuanto más me informo, más me invade la sensación de que el sistema que tenemos montado es una auténtica chapuza; no hay más que ver la cantidad de corrupción que abunda en este país y cómo la cultura del pelotazo está bien metida en nuestras cabezas y, diría más, en nuestra propia alma de país mediterráneo. Aquí, si se puede, no se pagan impuestos y si puedo trampear para lograr un beneficio, soy el más chulo del pueblo, ¿o no?

Bien, como he dicho, creo firmemente que este sistema es una chapuza maravillosamente bien montada para quienes se benefician de ella, pero también, a medida que leo y entiendo mejor la famosa Transición, creo que es una chapuza a la que tenemos que estarle agradecidos. Pienso que la Transición fue una maravillosa carambola de Adolfo Suárez para lograr lo que tenemos hoy, que no es lo mejor, pero que era lo mejor entonces.

También creo que es hora de un cambio. Estoy harto de oír que la Constitución es intocable (aunque el PP haya logrado contradecir este “dogma” para terminar de bajarse los pantalones ante el resto de Europa), creo que la Constitución puede cambiarse si es necesario. Creo que el sistema está obsoleto y creo que es evidente que está viciado. El gran problema es que quienes deberían tener narices para cambiarlo son los más interesados en que no se mueva nada.

Finalmente, también he descubierto últimamente unos podcasts fabulosos que están disponibles en la web de RNE. Es un conjunto de documentales que RNE viene haciendo desde el año 1999; en cada uno de ellos abordan un tema, que desarrollan durante una hora. Es una oportunidad fantástica de aprender cosas sobre nuestra historia, nuestra cultura o, incluso, la historia de otros países (ayer escuché uno sobre la independencia de México, que me resultó muy interesante). Aquí os dejo el enlace.

Imagen

When I grow up, I want to be like Chaplin

I’m sorry, but I don’t want to be an Emperor – that’s not my business. I don’t want to rule or conquer anyone. I should like to help everyone, if possible — Jew, gentile, black man, white. We all want to help one another; human beings are like that. We want to live by each other’s happiness, not by each other’s misery. We don’t want to hate and despise one another. In this world there’s room for everyone and the good earth is rich and can provide for everyone.

The way of life can be free and beautiful.

But we have lost the way.

Greed has poisoned men’s souls, has barricaded the world with hate, has goose-stepped us into misery and bloodshed. We have developed speed but we have shut ourselves in. Machinery that gives abundance has left us in want. Our knowledge has made us cynical, our cleverness hard and unkind. We think too much and feel too little. More than machinery, we need humanity. More than cleverness, we need kindness and gentleness. Without these qualities, life will be violent and all will be lost.

The aeroplane and the radio have brought us closer together. The very nature of these inventions cries out for the goodness in men, cries out for universal brotherhood for the unity of us all. Even now my voice is reaching millions throughout the world, millions of despairing men, women, and little children, victims of a system that makes men torture and imprison innocent people.

To those who can hear me I say, “Do not despair.” The misery that is now upon us is but the passing of greed, the bitterness of men who fear the way of human progress. The hate of men will pass and dictators die; and the power they took from the people will return to the people and so long as men die, liberty will never perish.

Soldiers: Don’t give yourselves to brutes, men who despise you, enslave you, who regiment your lives, tell you what to do, what to think and what to feel; who drill you, diet you, treat you like cattle, use you as cannon fodder. Don’t give yourselves to these unnatural men, machine men, with machine minds and machine hearts! You are not machines! You are not cattle! You are men! You have the love of humanity in your hearts. You don’t hate; only the unloved hate, the unloved and the unnatural.

Soldiers: Don’t fight for slavery! Fight for liberty! In the seventeenth chapter of Saint Luke it is written, “the kingdom of God is within man” — not one man, nor a group of men, but in all men, in you, you the people have the power, the power to create machines, the power to create happiness. You the people have the power to make this life free and beautiful, to make this life a wonderful adventure.

Then, in the name of democracy, let us use that power! Let us all unite!! Let us fight for a new world, a decent world that will give men a chance to work, that will give you the future and old age a security. By the promise of these things, brutes have risen to power, but they lie! They do not fulfill their promise; they never will. Dictators free themselves, but they enslave the people!! Now, let us fight to fulfill that promise!! Let us fight to free the world, to do away with national barriers, to do away with greed, with hate and intolerance. Let us fight for a world of reason, a world where science and progress will lead to all men’s happiness.

Soldiers: In the name of democracy, let us all unite!!!

El libro y el balón de fútbol

El hombre del traje gris se acercó con cautela y, pasándose el botellín de cerveza de la mano derecha a la izquierda, se sentó en el suelo con las piernas cruzadas y tocó el hombro del chico desgarbado que llevaba toda la tarde con la mirada perdida.

-¿Qué, cómo vamos?

-He tenido días mejores – contestó de manera monótona.

-Vamos, hombre, tampoco es para tan… – no terminó la frase

-¿Cómo? – por primera vez en toda la tarde su mirada dejó de dirigirse al horizonte y pasó a centrar su atención en el trajeado personaje que se acababa de sentar a su lado. Era una mirada fiera, era la mirada de un ganador que por primera vez ha experimentado la derrota – ¿qué no es para tanto?, ¿lo dices en serio o te estás riendo de mí?

El hombre se ajustó la corbata, su tono se volvió solemne y miró a los ojos a su joven amigo.

-Mira, te entiendo perfectamente, no creas que no. Pongámoslo de esta manera, te han regalado un libro cuando tú querías un balón de fútbol.

El chico abrió los ojos e hizo una mueca de extrañeza.

-¿Qué quieres decir?

-Sí, digamos que es el día de tu cumpleaños y llevas semanas sin dejar de admirar el balón del chico más popular de tu clase. Te maravilla su textura, la perfecta forma de los triángulos negros entrelazándose con los blancos, su peso, su tamaño exacto, incluso su olor, todo te parece maravilloso en esa pelota. La última semana, sabiendo que tu cumpleaños se acerca, has estado insinuando a tu madre cuál es el regalo que esperas, insinuándolo sin cesar. Sin embargo, cuando llega el día, tu ilusión se transforma en decepción cuando compruebas que el paquete no es redondeado y que dentro hay un viejo libro.

El hombre miró a los ojos al chico, que no comprendía.

-Piensa ahora en que quizá tu decepción es errónea. Piensa ahora que ese libro es la novela más fascinante que jamás puedas leer. ¿Lo puedes imaginar?

-Sí, creo que sí – contestó el chico sin estar seguro de su respuesta.

El hombre hizo un silencio y dio un último trago a su cerveza, se levantó y se abrochó el botón superior de la americana.

-Bien, chico, piensa ahora si quieres seguir lamentándote del regalo que nunca recibiste o si prefieres leer nuevas novelas. Piensa si no te gustaría, incluso, escribir la tuya propia. ¿Entiendes?

El chico guardó silencio. Un minuto después, mientras el hombre se alejaba de su lado, se levantó y le miró. Ahora sí comprendía.

Inside Job

Ayer aproveché que disponía de un par de horas libres para ver Inside Job, el documental que hace un par de años explicaba claramente los motivos de la crisis financiera.

Este documental ha sido clarificador para mí y creo que definitivamente entiendo qué es lo que nos ha llevado a donde estamos. Entiendo lo que son las subprime, el apalancamiento, un banco de inversiones y qué papel jugaron las agencias de calificación, ésas que antes ninguno sabíamos que existían y que ahora salen todos los días en diarios e informativos. Lo que más preocupa de todo es la conclusión a la que llega el documental, y es que después de la crisis, quienes la originaron han visto intactas sus ganancias y, lo más grave de todo, siguen estando al mando del sistema financiero.

Hay muchas cosas que me siguen dando vueltas en la cabeza desde ayer. Está la idea de que quienes dirigían las entidades bancarias, reguladoras y calificadoras durante la burbuja económica no dudaron en llevar a sus empresas a la ruina si por el camino ellos se enriquecían de manera obscena. Está la idea de que a los bancos les interesa la desregularización, entre otras cosas, para crecer de manera indefinida, de manera que, si hay algún problema, los estados deban acudir a su rescate para evitar un colapso del país. Están también los sueldos de las personas que contribuyeron y se enriquecieron durante todo el proceso. Ah, y está, para quedarse atónito, la falta de reconocimiento de culpa de todas estas personas.

En un momento del documental, Andrew Sheng, consejero jefe de la comisión reguladora bancaria de China, suelta una perla que da que pensar:

Why should a financial engineer be paid four times to 100 times more than a real engineer? A real engineer builds bridges. A financial engineer builds dreams. And, you know, when those dreams turn out to be nightmares, other people pay for it

Recuerdo que hace ya mucho tiempo, cuando todo esto que estamos sufriendo comenzaba, alguien me envió el enlace a un vídeo en youtube en el que dos cómicos ingleses explicaban de una manera muy divertida la esencia de lo que desgrana Inside Job:

He de confesar que en su momento no lo entendí bien, porque desde siempre todo lo que tiene que ver con el mundo financiero me ha causado alergia. Ahora sí lo entiendo, y asusta.

Las vacas flacas

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

José Luis Sampedro

 

[…]

J.L.Sampedro: No se puede decir que los españoles han vivido por encima de sus posibilidades.

J.Évole: Hombre, igual a base de crédito y a base de estas cosas sí que uno puede vivir por encima de sus posibilidades.

J.L.Sampedro: Bueno, pues ahí tiene usted las posibilidades. Utilizando las posibilidades que son el crédito, ya no vivo por encima de las posibilidades, sino que aprovecho las posibilidades. Ojo.

[…]

La gran asignatura pendiente

A estas alturas de la película, en este país deberíamos ser capaces de entender y hablar inglés con una cierta fluidez y, sin embargo, está claro que la realidad dista mucho de ese escenario. Muchos de nosotros hemos recibido clases de inglés desde 2º de EGB hasta la Universidad, es decir, once años de clases de inglés, ¿no debería ser esto suficiente como para poder defendernos en esa lengua? Esta claro que no, y seguramente el problema venga de los métodos de enseñanza que se empleaban en aquel entonces. ¿Cómo puedes enseñar un idioma hablando en otro?, de esa manera percibíamos el inglés como algo ajeno, una materia sin vida que había que analizar con el único objetivo de pasar un examen.

Ahora los métodos de enseñanza en materia de idiomas parecen radicalmente distintos, en todos lados se enseña hablando en el idioma, incluso desde el comienzo, cuando ni siquiera se tiene ningún conocimiento.

Por lo que pude vivir en mi año de Erasmus en Londres, donde conocí a estudiantes de muy diversos países, en Europa los españoles pertenecemos, junto con Italia y Francia (y quizá algún que otro país) a una minoría de países en donde muy pocos habitantes hablan realmente inglés (por mucho que los currículums digan lo contrario).

Sigue éste siendo un problema que preocupa mucho, pude comprobarlo en una charla que vino a dar el rector de la UPM, don Javier Uceda Antolín. En el turno de preguntas, una profesora presente entre el público expresó su preocupación ante la falta de mecanismos que movilicen al profesorado universitario a ponerse al día en materia de inglés porque, efectivamente, a día de hoy en la UPM, muchos profesores son grandes investigadores y gente con una reputación impecable, pero pocos son capaces de desenvolverse en ambientes internacionales. Esto es muy importante, ya que la labor investigadora se desarrolla eminentemente en inglés, idioma empleado en la gran mayoría de revistas de renombre y en los congresos de investigación que se celebran por todo el mundo.

Un punto interesante, y que viene al hilo de la noticia que me ha suscitado este asunto, es que en Londres conocí a un portugués que, además de chapurrear sorprendetemente bien el español sin haberlo estudiado nunca (al parecer, a pesar de que Portugal intenta impedir que la señal de las televisiones españolas llegue a su país, ésta llega y facilita que muchos portugueses entiendan bien nuestro idioma),  me dijo que en Portugal no todo el mundo habla inglés, pero sí un buen porcentaje, sobre todo porque allí están obligados a ver las películas y las series en versión original. Imagino que esto es porque en Portugal no hay un público suficientemente amplio como para que el negocio del doblaje de películas sea rentable, no lo sé. En cualquier caso, lo que era una carencia ha demostrado ser una virtud.

Lo mismo me comenta un compañero que es belga y casi lo mismo me comentaba un compañero polaco. Digo casi porque en Polonia sí tienen doblador, pero sólo uno. Sí, ¡sólo uno!, una serie es emitida en versión original pero con el volumen reducido, encima se solapa la voz de un doblador que va traduciendo las frases de todos los protagonistas. Pero lo mejor es que lo veáis vosotros mismos:

Hoy he leído en elpais.com que el Ministerio de Cultura propone en un informe que las televisiones emitan sin doblar dentro de dos años. Es una medida polémica, no lo dudo, y afectará a un grupo de profesionales que se dedican a esto, pero probablemente sea necesario para que en este país empecemos a ponernos a la altura del resto de países europeos. Quién sabe.

 

El Debate

Ayer vi el debate, perdón, El Debate, que así lo han dado en llamar en todos lados. Bien, Rubalcaba es un tipo listo y uno de los mejores oradores que hay en este país, eso parece claro y, de hecho, cuando ayer terminó el debate pensé que le había dado una buena paliza a Rajoy. Cuál es mi sorpresa cuando leo en todos lados, incluido elpais.com, que se da por ganador a Rajoy. Creo que vi otro debate.

Yo no entro a valorar si las soluciones que planteó Rubalcaba van a sacarnos de la crisis o no, pero sí valoro algo evidente, que Rubalcaba planteó desde el principio posibles soluciones y líneas de acción para salir de la crisis sin perder derechos sociales, sin embargo, ¿qué hizo Rajoy? Muy sencillo, echar balones fuera. Ante las insistentes preguntas directas por temas concretos, Rajoy contestaba:

‘Yo le voy a decir cómo están las cosas y lo que han hecho ustedes durante su legislatura’

Y efectivamente lo hacía, pero de plantear soluciones a los problemas concretos del país, nada de nada. O casi nada de nada, que al final del primer bloque el muy tramposo Rajoy, después de cuarenta minutos sin decir absolutamente nada, ABSOLUTAMENTE NADA, repito, va el tío y se descuelga a dos minutos de terminar su intervención sobre la situación económica del país con una retahíla leída a la carrera de posibles actuaciones, de las que poco o nada se pudo entender, y menos debatir. No se debería permitir una tomadura de pelo así, que precisamente ahora, con la crisis galopante que está dejando el país patas arriba, el muy probable futuro presidente de España dedique dos escasos minutos a hablar de sus propuestas económicas. Hay que joderse.

Es lamentable pensar que este señor va a ser el próximo presidente, pero es lo que hay. Y miedo da pensar que el PP pueda encontrar la solución a la crisis en la privatización de todo lo que se menea, solución que es pan para hoy y hambre para mañana.

Triste, triste, triste.

A %d blogueros les gusta esto: