El pozo de Tooru

"Which is why I'm writing this book. To think. To understand. It just happens to be the way I'm made. I have to write things down to feel I fully comprehend them."

Categoría: Teatro

Esta semana…

… ha sido tremenda. Mi tesis me ha tenido muy liado, pero se han sumado algunas cosas más, entre ellas el nuevo proyecto de obra de teatro para este año. Todavía no es definitivo porque he de leer dos obras más este fin de semana, pero La Ratonera de Agatha Christie tiene muchas posibilidades. Este año no voy a interpretar ningún papel nuevo, me paso a dirigir una obra y La Ratonera parece muy divertida para este menester.

Este fin de semana he de sacar tiempo para leer las obras que me faltan y decidirme finalmente por una. Estoy ansioso por empezar a concretar el reparto y comenzar a pensar en los detalles: músicas, luces, escena… Va a ser mi primera obra grande como director, me refiero a que únicamente he dirigido dos obras anteriormente, una fue Arte, de tres actores y otra El método Grönholm, de cuatro, así que esto es un salto bastante grande. Creo que me lo voy a pasar bien, aunque mi experiencia es que en una obra de este tipo el director es el que termina siempre atacado de los nervios.

Y mientras, winamp me deleita con ‘How do you sleep?’ de John Lennon, canción de la que hace poco descubrí que es una crítica a Paul McCartney, un derechazo a la mandíbula en toda regla… pero ésa es otra historia, de la que quizá hable más adelante.

So Sgt. Pepper took you by surprise
[…]
The only thing you’ve done was yesterday
[…]
The sound you make is muzak to my ears
[…]

How do you sleep? de John Lennon

E Iván se convirtió en Camacho…

Este fin de semana hemos representado Arte y ha sido un éxito de público (todo vendido los dos días) y también de crítica (todo el mundo nos dijo lo mucho que les había gustado… aunque siendo la mayoría amigos… es broma, gustó, y eso se nota).

El sábado salió perfecto, el domingo también salió bien pero menos que el sábado. ¿Qué tiene el teatro que siempre, el segundo día sale peor que el primero?. Quizá uno, inconscientemente, se relaja más de la cuenta pensando que, de alguna manera, ya ha cumplido con su deber y que la segunda vez la cosa saldrá bien sin mucho esfuerzo… ¡craso error!, ¡no hay que confiarse nunca!. En cualquier caso, salimos con un sabor de boca excelente los dos días, ésa es la verdad.

Además todo quedó coordinado de maravilla: luces, música, cambios de escena…, gracias a Julián y Antonio.

El gran problema que yo viví en mis carnes y en mis sobaquillos es que los focos y la tensión del momento transformaron a mi personaje, Iván, en el auténtico Camacho de la vida. Empecé a sudar como un bestia y salí con unos cercos de sudor que ni José Antonio en Corea… Siempre podré aludir que eran cosas del personaje…

Arte

Cuantas más veces repaso el libreto, más cuenta me doy de ello: el personaje que yo interpreto, Iván, aunque parezca lo contrario, es el más lúcido de los tres. En la segunda mitad de la obra, todos los personajes tienen frases memorables, pero Iván… bueno, Iván no tiene desperdicio. Cuanto más desquiciado está, más verdades como puños salen por su boca. ¡Y pensar que al principio era el personaje que yo no quería interpretar!

Yasmina Reza estaba muy inspirada cuando escribió la obra. Muy muy.

(Ayer ensayamos con luces y música y las sensaciones fueron muy buenas. Hoy repetimos ensayo con todo el tinglado montado, salvo el vestuario…¡Se acerca el estreno!)

Nervios actorales

Quedan menos de dos semanas para que estrenemos Arte y todavía nos queda un montón de trabajo por delante. Hoy he empezado a ponerme nervioso con todo lo que me queda por aprender y la cantidad de cosas que faltan por ultimar. Por otro lado, estoy bastante seguro de que todo saldrá bien, Javi y Juan son totalmente de fiar y sé que no sólo se sabrán su papel, sino que lo harán de maravilla (cosa, por otro lado, habitual en ellos). Así pues, la presión recae ahora sobre mí, que he de reaprenderme el terrorífico monólogo de Iván, pues he llegado a la conclusión de que no me gusta nada cómo lo hice hace cinco años (pero nada nada).

Por otro lado, ya he elegido la música y este miércoles quiero ultimar los detalles del decorado. Además he de preparar un libreto con las indicaciones de luces y música, pero eso no me llevará mucho tiempo. Creo que esta semana saldré un poco antes de la Escuela y me dedicaré a estudiar bien el papel…

Sí, ¡hay nervios!.

Arte

Aquí, el cartel con los datos de la obra que representaremos a finales de marzo:

Algunos datos:

  • Arte es la obra de un autor vivo más representada del mundo.
  • Arte la llevaron a escena por primera vez en España José María Flotats, José María Pou y Carlos Hipólito, con un éxito abrumador de crítica y público. Estuvo en cartel dos años y medio.
  • Años después la traería a España Ricardo Darín y le seguirían diversos montajes como el encabezado por Luis Merlo o, el más reciente, de Enrique San Francisco.

Breve reseña:

La obra presenta a tres amigos. Uno de ellos, Sergio, se ha comprado un cuadro blanco y Marcos no puede entenderlo. Por su parte, Iván, amigo común de ambos, no tiene una opinión formada y sólo busca decir lo que los otros quieren oír, caer simpático. Esto no es más que el punto de partida para que asistamos a un cruel enfrentamiento entre tres amigos de toda la vida que en ocasiones mueve a la risa. Y es que la crueldad, muchas veces, provoca esa risa incómoda que hace que uno se replantee muchas cosas.

Además, Arte es una obra que recuerdo con mucho cariño. Fue la primera obra que partió de un proyecto personal, después de acabar la carrera y con muchas ganas de hacer teatro. Además me encontré con dos grandes amigos, uno de los cuales, Javi, me ha seguido acompañando en mi pasión por el teatro durante los últimos cinco años. Hay que decir que salimos con muy buen sabor de boca entonces pero, revisando la grabación que hicimos, me he encontrado con muchísimos fallos. Estoy convencido de que esta vez saldrá algo realmente bueno.

Update_15

Hoy no podremos tomar imágenes con el microscopio electrónico, mi tutor recibió ayer un mensaje diciendo que se había averiado y que tendríamos que fijar otra fecha para realizar el trabajo. Luego me acercaré para hablar del asunto.

Por otro lado, hoy espero la noticia de mi renovación o no renovación de la beca que me está permitiendo realizar el doctorado. Hay buenas vibraciones, pero hasta que no lo vea no me quedo tranquilo.

Finalmente, esta mañana tengo la reunión del viernes pasado sobre el modelo matemático para mi tesis. El viernes la cosa se complicó y no tuvimos tiempo para tratar este asunto, así que hoy lo retomamos. Estoy con ganas de meterme en harina, después de un par de meses en los que casi no he podido dedicarme a otra cosa que no fueran los artículos para la revista y los congresos de este año, por fin ahora voy a poder volver a los modelos matemáticos y a Abaqus, que casi lo estoy echando de menos… ¡cómo son las cosas!.

Esta semana, además, comenzamos los ensayos de Arte. La semana pasada leímos la obra y las impresiones fueron buenísimas. Además ayer estuve viendo la grabación de la representación que hicimos hace casi seis años y me defraudó. Yo recordaba que la obra había salido mejor, pero viendo ayer la grabación me encontré con muchísimos errores. Javi y yo hemos mejorado mucho, aunque Javi, justo es decirlo, me pareció el que mejor lo hizo hace seis años. Por otro lado el sentimiento fue positivo, porque creo que esta vez podemos mejorar mucho lo que hicimos entonces. Además contamos con Juan, que ya sólo eso, supone una garantía de calidad. Por cierto, el sábado estuvimos en casa de Juan, celebrando de manera muy tardía su cumpleaños (cumple el día de Navidad) y nos estuvo enseñando álbumes de fotos de las obras de teatro en las que había participado, incluso de las que había representado en su época como actor profesional. Eran fotos en blanco y negro, con un encanto especial. Eran los años setenta. Lo de Juan es puro amor al teatro.

Veremos que ocurre esta vez con Arte.

No hay ladrón que por bien no venga

Este fin de semana estrenamos dos obras cortas de Darío Fo, ‘Los pintores no tienen recuerdos’ y ‘No hay ladrón que por bien no venga’. El sábado fue el estreno y salió particularmente bien, ayer también, pero no tanto, aunque no sé por qué. Es curioso esto del teatro: la misma obra, los mismos actores, el mismo lugar y no se sabe muy bien por qué, un día el público se muere de la risa y al otro cuesta arrancarle una carcajada. Este fin de semana no fue tan exagerado, los dos días se rieron mucho, pero ayer, por algún motivo que no logro descifrar, algunas gracias no hicieron el efecto que sí hiceron el día anterior.

En cualquier caso, fue todo un éxito y salimos con un gran sabor de boca. Ahora ya estoy pensando en la siguiente obra, que será la última por una temporada, por lo menos hasta después de verano. He venido en el metro leyendo ‘Arte’, que llevaremos a escena en marzo, y no puedo dejar de admirarme de lo buena que es. Espero que estemos a la altura.

Por lo pronto voy a ir terminando esta breve entrada y a ponerme a rematar el DEA. Lo cierto es que lo tengo ya redactado y revisado, sólo me quedan ultimar unos pequeños flecos y lo aparco hasta junio o julio, que será cuando lo defienda. ¡Manos a la obra!.

Tareas, tareas, tareas.

Este fin de semana tocó Córdoba, aunque ya no me moveré de Madrid en las próximas dos o tres semanas. Ahora toca rematar la obra de teatro de este fin de semana, así que tendré las tardes ocupadas. Además, la semana que viene comenzamos ya con los ensayos de Arte, así que también tendré ocupada la cabeza en otros menesteres diferentes de la tesis doctoral. Cosa sana.

En cuanto termine de escribir esta entrada me dispongo a redactar las tareas del día, entre las que voy a incluir de manera preferente la elaboración de un calendario de 2011 con todos los compromisos ineludibles que van a tenerme ocupado más de uno y más de dos fines de semanas. Este año, entre comunión, bodas, congresos y la defensa de mi DEA, he de ser muy cuidadoso a la hora de hacer planes, no es difícil que aparezcan algunos que se superpongan a los ya existentes.

Bien, vamos allá, ¡comienza la semana!.

El teatro, ¡siempre el teatro!.

Esta semana tengo muchas cosas en la cabeza, en parte por el teatro, que ya me tuvo ocupado antes de Navidad y que ha empezado este año más fuerte que nunca. El fin de semana pasado representamos una obra para niños con motivo de la Navidad. Se llamaba ‘El rapto de las cebollitas’ y en ella aparecían entre otros personajes un burro, un perro y una gata; yo hacía de un doctor un poco sordo.

Esta semana nos traen de cabeza dos obras de Darío Fo que estrenaremos dentro de dos fines de semana. Todavía nos queda mucho trabajo por hacer pero creo que saldrá bien, veremos. Por lo pronto esta tarde he diseñado un cartelito para utilizarlo de reclamo en los correos que envíe a mis conocidos para promocionar las obras. Son dos piezas cortas (en torno a 1 hora cada una) de Darío Fo y creo que son muy divertidas. Darío Fo, para quien no le conozca, es un cómico italiano, quizá el más importante de los últimos cuarenta años; su obra se ha centrado casi exclusivamente en el teatro, donde ha escrito, dirigido y protagonizado algunas de las comedias más ácidas y críticas con la sociedad actual que existen. Como colofón a su aportación teatral, en 1997 recibió el Nobel de Literatura.

Después de terminar con este berenjenal en el que estamos metidos, volveré a preparar Arte, de Yasmina Reza; tendremos sólo mes y medio para hacerla partiendo de cero, pero confío en que saldrá bien. Ya daré la lata por aquí cuando se acerque el momento.

Por cierto, en estos momentos estoy enganchado a esta minicanción.

Teatro, una reflexión

Desde que terminé la carrera parece que el reloj hubiera duplicado su ritmo. Todo sucede más aprisa, los meses son más cortos y los años casi ni se sienten. Esto viene a tenor de algo que he leído en el blog de Ana y con lo que me siento muy identificado, siento que vivo en la ‘época de la velocidad’.

No voy a engañar a nadie, ni siquiera a mí mismo, y decir que cuando todavía estaba en esta Escuela, pero al otro lado, tenía mucho tiempo libre y podía disfrutar plenamente de mis aficiones porque no era así. Sin embargo, sí siento que ahora pocas veces me paro a disfrutar de muchas de las cosas que sigo haciendo casi por inercia.

Una de esas cosas es el teatro, afición que se me metió en el cuerpo hace ya once años y todavía no he soltado, sin embargo, llevo algo más de un año en que casi lo hago por inercia, sin saborearlo de verdad. Apenas estudio los guiones con antelación, no intento entender las escenas plenamente y, sencillamente, me dejo llevar sin pensar demasiado.

Ayer empezamos los ensayos de la nueva obra que estamos preparando para enero o febrero del año que viene, se llama ‘No hay ladrón que por bien no venga’ y es del gran Darío Fó. A mí me han dado el papel principal, que es muy principal, y además ayer descubrí que es un personaje muy interesante. Creo que no me puedo permitir perder esta oportunidad. Después de esta obra vendrá ‘Arte’, que será para mí el caramelo más delicioso en mucho tiempo y que además de interpretar también dirigiré, pero por ahora he decidido que voy a saborear al señor Mariani como si fuese aquel Iván de ‘Arte’ de hace cinco años o el Enrique de ‘El método Grönholm’ de hace cuatro.

Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en el aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños
Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!
Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.

Cumpleaños. Ángel González

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